viernes, 29 de octubre de 2021

Intervención RDM para calmar los sofocos: ¡ Un hallazgo sorpresa¡

Las mujeres durante su etapa de climaterio pueden sentir diferentes síntomas relacionados con su alteración en los niveles hormonales. Esta sintomatología no se produce con la misma proporción en todas las mujeres ni con la misma intensidad. 

Los síntomas que aparecen son variados: insomnio, cansancio, irritabilidad, labilidad emocional, falta de ánimo... pero sin duda son los sofocos, los que mas incomodan a las mujeres.

Los sofocos son esos calores que aparecen de forma repentina y producen un sentimiento de calor profundo dentro de nuestro cuerpo, a veces surgen desde las piernas, en la mayoría de las mujeres desde la zona abdominal hacia la cabeza. Este sentimiento de calor en un alto número de casos puede ir unido a la eliminación de sudor, en grados de leves a muy profuso, visible exteriormente y molesto para la mujer, que precisa de medidas de actuación. 

La frecuencia de estos síntomas vasovagales es muy variada, se puede tener uno o dos a la semana, o padecer mas de 20 al día. También la distribución durante el día cambia, y cuando las mujeres mas lo sufren son los sofocos nocturnos, estos producen despertares, que unidos a los problemas de sudoración, interrumpen el sueño y el descanso adecuado.

La duración de los sofocos durante el climaterio, si bien antes se decía que duraban 1-2 años, en los últimos estudios se está definiendo su duración a entre 5-7 años, especialmente en mujeres que desarrollan este síntoma desde el inicio. 

La calidad de vida por lo tanto queda disminuida en este momento vital. 

Es por ello que cuando Nieves OM, acudió a una 2ª sesión estaba mucho mas contenta de lo esperado. Ella acudió a nosotros para probar la Intervención RDM para un dolor muscular pero no nos comentó que tuviera un problema con los sofocos. Nosotros le pusimos las agujas semipermanentes en la zona del dolor.  

A la semana ella volvió, y nos informó que padecía de sofocos intensos, con alto grado de sudoración, con una media de 4-10 al día, y que desde que había venido los sofocos habían casi desaparecido. Eran muy leves y no le molestaban en el día a día.

Consensuamos con ella el seguir el tratamiento y realizar una serie de controles de seguimiento de los síntomas. Para poder valorar la eficacia del mismo.

Le pasamos un test de control de síntomas en la mujer con menopausia, MRS, ella presentaba una puntuación de 28, con los datos mas llamativos en sofocos, insomnio, irritabilidad y molestias genitales. ( puntuación de la escala va de 44-0) y a la semana de estar en tratamiento su evolución fue de 9. Seguimos con los tratamientos semanales y la evolución fué muy favorable, la evaluación de la sintomatología la realizábamos una vez al mes, y fue disminuyendo hasta que a las 6 meses dimos por finalizado  el proceso por control de síntomas.

Durante todo este proceso, realizamos una formación en autocuidados a Nieves, quien estuvo realizando la intervención de forma autónoma desde el primer mes de tratamiento.

Tras este primer caso, hemos empezado a trabajar en los siguientes y en desarrollar una línea de investigación para valorar si el procedimiento es efectivo o no. 

                                                          Imagen de salud.nih.gob